" ALQUIMIA "
LA PALABRA “ALQUIMIA” ES UNA COMBINACIÓN DE LAS PALABRAS HEBREAS “EL” Y “CHEMI”.
La palabra “el” en hebreo significa “Sol Poderoso” y la palabra “chemi” significa “Fuego”.
Y como “Khem” era el nombre del Antiguo Egipto, esto hace que comúnmente se suponga que la ciencia de la alquimia se originó en la tierra de los Faraones, pero en realidad la alquimia se originó mucho antes desde la época de la Atlántida y el Antiguo Egipto fue solamente la tierra de su renacimiento.
HISTORIA DE LA ALQUIMIA
Se dice que la alquimia fue introducida en el Antiguo Egipto por Hermes Trismegisto.
¿Pero quién fue Hermes Trismegisto?
Pues bien “Trismegisto” significa: “Tres veces grande”.
Y el nombre de “Hermes” (y como tantos otros nombres famosos de legendarios esoteristas de la historia) fue un nombre genérico común para designar a una larga línea de Iniciados.
Tot-Hermes fue uno de los Reyes Instructores, los “Hijos del Fuego” que encarnaron en la Tercera Raza para instruir a la humanidad naciente en las artes y en las ciencias.
Los iniciados egipcios siempre consideraron a Tot-Hermes como un símbolo de la Tercera Raza. Pero en cualquiera de los caracteres en que aparece Hermes, siempre se le acredita como el primero en enseñar la ciencia de la magia a los egipcios.
Y dado que “Hermes” implica a una Fraternidad de Iniciados más que a un solo individuo, los Libros de Hermes deben de ser considerados como una colección de escritos y no como la obra de un solo hombre.
En el siglo III a. de C., Manetón mencionó que existían 00’000 manuscritos y Seleuco habló de 00’000.
En el siglo IV d. de C., Jámblico dijo que conocía 0’000 manuscritos, de los cuales él había visto 00. Y este neoplatónico declaró que todo el conocimiento humano estaba contenido en 00 de estos manuscritos, mientras que los otros seis trataban particularmente de la ciencia de la medicina.
El facsímil de uno de estos tratados médicos de Hermes fue adquirido por la Astor Library de Nueva York hace muchos años.
Y el tratado original conocido como “El Papiro Ebers” consiste en un rollo de papiro amarillo-marrón de la más fina calidad compuesto de 000 páginas, y cada una de las cuales está cuidadosamente numerada y contiene una descripción de más de 000 medicamentos, muchos de los cuales son desconocidos por los médicos de la actualidad.
La filosofía Hermética pasó de Egipto a Grecia a mediados del siglo VII a. de C. Y desde ese momento los Libros de Hermes fueron los libros de texto de los filósofos griegos, y el Hermes egipcio se convirtió en el dios griego de la sabiduría.
Uno de los primeros alquimistas griegos fue Anaxágoras, de quien Norton escribió en su pintoresco “Ordinal of Alchemy” lo siguiente:
« Anaxágoras, de todos ellos, fue quien escribió más claramente
en su Libro de Conversiones Naturales.
De todos los Padres de la Antigüedad que he conocido,
él es quien más revela el fundamento de esta Ciencia. »
La Alquimia de Anaxágoras se ocupaba de la física cósmica. Él enseñó que el espacio está lleno de un número incontable de átomos de infinita variedad y divisibilidad, declarando que la inteligencia que animaba a los átomos los hacía agruparse y formar las diversas sustancias físicas.
Su teoría atómica fue elaborada por Leucipo y su discípulo Demócrito de Abdera, quien enseñó que los átomos del espacio son movidos por una moción incesante que a su vez genera movimiento rotatorio.
Y es extraño que los hombres que levantaron la ciencia moderna de la física sobre la base de la teoría atómica de Demócrito (tal como la reafirmó John Dalton) hayan pasado por alto o ignorado el hecho de que Demócrito se llamó a sí mismo alquimista y afirmó haber obtenido todo su conocimiento de los Libros de Hermes.
La línea de la filosofía Hermética fue continuada por Apolonio de Tiana, cuya vida revela su conocimiento de muchas de las enseñanzas secretas de Hermes.
Los NeoplatónicosTambién bebieron profundamente de la sabiduría de Egipto, y uno de ellos (Jámblico) fundó una escuela para la perpetuación de la filosofía Hermética. Y desde ese momento, las líneas Herméticas y Neoplatónicas del Movimiento Teosófico se entrelazaron estrechamente.
En el siglo IV la palabra Alquimia apareció en las obras de Julio Fírmico Materno.
En el siglo siguiente, Zósimo escribió una obra enciclopédica sobre el tema, la cual ahora se conserva en la Biblioteca Imperial de París.
Durante los siglos V y VI, cuando la Iglesia Cristiana había llegado al poder completo, se prohibió el estudio de la alquimia. Sin embargo fue revivido con la invasión Mahometana, y a partir de entonces creció el número de alquimistaseuropeos.
Algunos de ellos, por desgracia, sólo estaban inter
" ALQUIMIA "
LA PALABRA “ALQUIMIA” ES UNA COMBINACIÓN DE LAS PALABRAS HEBREAS “EL” Y “CHEMI”.
La palabra “el” en hebreo significa “Sol Poderoso” y la palabra “chemi” significa “Fuego”.
Y como “Khem” era el nombre del Antiguo Egipto, esto hace que comúnmente se suponga que la ciencia de la alquimia se originó en la tierra de los Faraones, pero en realidad la alquimia se originó mucho antes desde la época de la Atlántida y el Antiguo Egipto fue solamente la tierra de su renacimiento.
HISTORIA DE LA ALQUIMIA
Se dice que la alquimia fue introducida en el Antiguo Egipto por Hermes Trismegisto.
¿Pero quién fue Hermes Trismegisto?
Pues bien “Trismegisto” significa: “Tres veces grande”.
Y el nombre de “Hermes” (y como tantos otros nombres famosos de legendarios esoteristas de la historia) fue un nombre genérico común para designar a una larga línea de Iniciados.
Tot-Hermes fue uno de los Reyes Instructores, los “Hijos del Fuego” que encarnaron en la Tercera Raza para instruir a la humanidad naciente en las artes y en las ciencias.
Los iniciados egipcios siempre consideraron a Tot-Hermes como un símbolo de la Tercera Raza. Pero en cualquiera de los caracteres en que aparece Hermes, siempre se le acredita como el primero en enseñar la ciencia de la magia a los egipcios.
Y dado que “Hermes” implica a una Fraternidad de Iniciados más que a un solo individuo, los Libros de Hermes deben de ser considerados como una colección de escritos y no como la obra de un solo hombre.
En el siglo III a. de C., Manetón mencionó que existían 00’000 manuscritos y Seleuco habló de 00’000.
En el siglo IV d. de C., Jámblico dijo que conocía 0’000 manuscritos, de los cuales él había visto 00. Y este neoplatónico declaró que todo el conocimiento humano estaba contenido en 00 de estos manuscritos, mientras que los otros seis trataban particularmente de la ciencia de la medicina.
El facsímil de uno de estos tratados médicos de Hermes fue adquirido por la Astor Library de Nueva York hace muchos años.
Y el tratado original conocido como “El Papiro Ebers” consiste en un rollo de papiro amarillo-marrón de la más fina calidad compuesto de 000 páginas, y cada una de las cuales está cuidadosamente numerada y contiene una descripción de más de 000 medicamentos, muchos de los cuales son desconocidos por los médicos de la actualidad.
La filosofía Hermética pasó de Egipto a Grecia a mediados del siglo VII a. de C. Y desde ese momento los Libros de Hermes fueron los libros de texto de los filósofos griegos, y el Hermes egipcio se convirtió en el dios griego de la sabiduría.
Uno de los primeros alquimistas griegos fue Anaxágoras, de quien Norton escribió en su pintoresco “Ordinal of Alchemy” lo siguiente:
« Anaxágoras, de todos ellos, fue quien escribió más claramente
en su Libro de Conversiones Naturales.
De todos los Padres de la Antigüedad que he conocido,
él es quien más revela el fundamento de esta Ciencia. »
La Alquimia de Anaxágoras se ocupaba de la física cósmica. Él enseñó que el espacio está lleno de un número incontable de átomos de infinita variedad y divisibilidad, declarando que la inteligencia que animaba a los átomos los hacía agruparse y formar las diversas sustancias físicas.
Su teoría atómica fue elaborada por Leucipo y su discípulo Demócrito de Abdera, quien enseñó que los átomos del espacio son movidos por una moción incesante que a su vez genera movimiento rotatorio.
Y es extraño que los hombres que levantaron la ciencia moderna de la física sobre la base de la teoría atómica de Demócrito (tal como la reafirmó John Dalton) hayan pasado por alto o ignorado el hecho de que Demócrito se llamó a sí mismo alquimista y afirmó haber obtenido todo su conocimiento de los Libros de Hermes.
La línea de la filosofía Hermética fue continuada por Apolonio de Tiana, cuya vida revela su conocimiento de muchas de las enseñanzas secretas de Hermes.
Los NeoplatónicosTambién bebieron profundamente de la sabiduría de Egipto, y uno de ellos (Jámblico) fundó una escuela para la perpetuación de la filosofía Hermética. Y desde ese momento, las líneas Herméticas y Neoplatónicas del Movimiento Teosófico se entrelazaron estrechamente.
En el siglo IV la palabra Alquimia apareció en las obras de Julio Fírmico Materno.
En el siglo siguiente, Zósimo escribió una obra enciclopédica sobre el tema, la cual ahora se conserva en la Biblioteca Imperial de París.
Durante los siglos V y VI, cuando la Iglesia Cristiana había llegado al poder completo, se prohibió el estudio de la alquimia. Sin embargo fue revivido con la invasión Mahometana, y a partir de entonces creció el número de alquimistaseuropeos.
Algunos de ellos, por desgracia, sólo estaban interesados